Primera re-flexión

Para citar este artículo:
Mejía, Juan Pablo (Abril de 2016). Primera re-flexión. Web universo arke. blog-topos, Reflexiones. Recuperado de: https://www.universoarke.com/blog-topos/reflexiones/primera-re-flexion. Diciembre 17, 2018 - 11:48
La nave de los necios. El bosco
La nave de los necios. El bosco

"Ya sé que lo más difícil va a ser encontrar la manera de contarlo, y no tengo miedo de repetirme. Va a ser difícil porque nadie sabe bien quién es el que verdaderamente está contando, si soy yo o eso que ha ocurrido, o lo que estoy viendo (nubes, y a veces una paloma) o si sencillamente cuento una verdad que es solamente mi verdad, y entonces no es la verdad salvo para mi estómago, para estas ganas de salir corriendo y acabar de alguna manera con esto, sea lo que fuere”. (Cortázar, 2008: 284)

El psicólogo Carl Gustav Jung entendía la emoción como afección, como algo que afecta y des-orbita. Es un padecimiento del cual no se desembaraza tan fácilmente como en ocasiones pretende la omnipotencia Egoica en su implementación de técnicas que develan la consideración prestada a la emoción; un lugar de simple mecanismo tan moldeable e instructivo como cualquier electrodoméstico que viene con un manual de uso.

La emoción, como acontecer anímico,  deja lugar a la experiencia, la hace vivible y abre un espacio para la ex – posición de sí mismo, para su descubrimiento y la reflexión viva. "La emoción es algo que te exalta. Te expulsa de ti mismo; estás fuera de ti, como si una explosión te hubiera sacado de ti y te hubiera dejado a un lado¨ (Jung, 1935: 30)

Esta consideración permite nuevas entradas a la emoción, no hace parte de la voluntad egoica y bien por el contrario, nos expulsa, nos expone y nos coloca en otra parte; a un lado.  Esta descolocación suele ser mirada con sospecha y moviliza la urgencia por dominarle, controlarle y someterle, propio de una mirada colonialista que ve en la emoción un burdo primitivismo que necesita refinamiento y domesticación. 

¨el termino original griego para emoción es pathos, de donde derivan términos psiquiátricos como psicopatología y psicopatía y, en medicina, el termino patología que se refiere de manera general a la enfermedad¨ (Pedraza, 10: 2008)

La emoción, como padecimiento anímico, adquiere así manifestación de peligro y extravió, la propuesta que aquí pretende presentarse asume la emoción como base y substrato del acontecer anímico, como expulsión de nosotros mismos e invitación al re – descubrimiento. Tal ve como lo anuncia Clarice Lispector: ¨Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a donde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad a donde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño.¨ seguir su anunciamiento es hacerse de la emoción y resonar a lado de ella.

La racionalidad tiende a repasar todo con una mirada de escáner. Advierte anomalías, emoción enferma y busca intervenir –neutralizar- rápidamente su controversia, encrespamiento, contorsiones, desvíos y explosiones.

La emoción no promete, acontece, se padece. No se le puede dirigir a la emoción y no obstante, pueden buscarse rutas que permitan una negociación frente a ellas. Hermes y su hermenéutica, su comprensión de sentido, patrocina el encuentro con la emocionalidad, el conocerse a si mismo es una responsabilidad humana y no se agota este conocimiento en la frívola racionalidad que pretende, tenerlo bajo control, todo.

“la disciplina reina en la escuela, el ejército y la fábrica. Esas técnicas de dominación son de una racionalidad extrema. Sin hablar de la colonización: con su modo de dominación sangrienta, es una técnica de madures reflexiva, absolutamente deseada, consciente y racional. El poder de la razón es un poder sangriento” (Foucault, 1977: 60)

La emoción hace del vivir una extrañeza, la atención puede estar dispuesta a lo extraño y con alguna suerte, hacer de ella una experiencia y de la experiencia un abanico emocional, vivir sus extravíos con el interés de conocerse, ni mas, ni menos.

Recuerdo una entrevista realiza a Rafael López Pedraza, en donde Axel  Capriles le pregunta por algunos encuentros de lectura interesados por la historia de la cultura, Pedraza presenta una respuesta en coherencia al despliegue de su pensar:  “Mi memoria es emocional: memoria de la apertura psíquica que significó esa experiencia¨ esta respuesta ofrece luces sobre la propuesta, la búsqueda de una memoria emocional que se habrá a la experiencia, que se según la interpretación del profesor  Larrosa, en su texto experiencia y pasión ( 2002), también tiene connotación de peligro, travesía y exposición.

La reflexión, también fue un interés de Jung, él llego a considerarle como instinto tan importante como cualquier otro, pero particular en el ejercicio terapéutico que busca la transformación. La reflexión, como reflejo anímico, como volver sobre si, trae la posibilidad de superar la emoción como dilema para que se confrontada, asumida y vívida.

¨la materia prima del terapeuta es la reflexión sobre las imágenes; que, de acuerdo con Jung, es una reflexión instintiva y, al mismo tiempo, un “suceder”. Jung decía repetidamente que la psicoterapia es ciertamente un arte; mas un arte que surge del instinto de reflexión. En este punto podemos comenzar a contemplar la psicoterapia como un taller de imágenes, y, como creadora de imágenes, a la artesanía y destreza del terapeuta” (Pedraza, 2001: 29)

La propuesta, en una búsqueda artesanal que busca responda al arte de hacer imagen, consiste en revelar, o modo de revelado anímicos, la emoción que me circula, en estas líneas que no dejan de provocar - me - pánico. Es la supuración de la emoción a través de la escritura, no ya para la producción artística, sino para entrar en a la emoción y salir de ella con geografía mas o menos clara.

Narrarse a si mismo lo que pasa con la emoción, estar atento y traducirlo en una imagen que  logre ser narrativa, una narración de si mismo mediante la búsqueda emocional.

 

Bibliografía:

Cortázar, Julio. (2008). “las babas del diablo” (283 – 298). Cuentos completos/1. Prisa ediciones. Bogotá, Colombia.

Foucault, M. (1977 [2012]). La tortura es la razon. En Michel Foucault el poder una bestia magnifica: Sobre el poder, la prisión y la vida. (pp. 55 – 65) Buenos Aires: siglo veintiuno.

Jung, C.G., (1935), Las conferencias tavistok. Sobre la teoría y la practica de la psicología analitica, en, Jung, C.G (2009), la vida simbolica, Madrid: Trotta, OC Volumen18/1, pp. 9 – 39.

Larrosa, J. (2002): “experiencias y pasión” en, entre las lenguas. Lenguaje y educación después de babel, Barcelona, laertes, 203, pp. 165 – 178.

Pedraza, R (2008). Emociones: una lista. Venezuela: Festin Lente.

Pedraza, R (1977). HERMES Y SUS HIJOS. Venezuela: Festin Lente.